martes, 22 de abril de 2008

Sigamos viajando

Puede que lleguemos a la madurez sin haber hecho todo lo que hubiesemos querido en la vida. Sacar adelante una familia, trabajar para conseguir una jubilación decente... ¿y ahora qué? Pues ahora, es el momento de hacer todo lo que antes no pudimos. Y uno de los deseos más frecuentes es el de viajar; tomarse unas pequeñas vacaciones o realizar excursiones está a nuestro alcance.

El IMSERSO organiza y subvenciona viajes y programas vacacionales, dentro de su programa de envejecimiento activo, normalmente en temporada baja (por lo que la tarifa es más baja todavía) con unas condiciones que se adaptan a todos nosotros.

Se ofrecen distintas modalides de viaje:

- Estancias en zonas costeras para el descanso.
- Viajes culturales para conocer la Historia y el Arte de España.
- Turismo de naturaleza con rutas por parajes pintorescos.
- Intercambios con otros paises.

Esto es algo que no deberían dejarlo pasar...aún hay tiempo asi que no se den por vencidos y sigan conociendo lugares nuevos.

como vivir 114 años


El hombre más viejo del mundo, nos da su secreto para permanecer en tan buen estado hasta el día de hoy. Joan Riudavets tiene 114 años y dice que el mejor consejo para mantenerse con una buena salud, es moverse y seguir adelante, pensando en que nunca esta lo suficientemente viejo como para limitarse algunas actividades.

Su secreto para vivir tanto no tiene casi nada que ver con las dietas ni las rutinas de gimnasios, pero, en cambio, tiene mucho que ver con la vida emocional. “Vivir tranquilo y tratar bien a los demás”, es el consejo del abuelo del mundo, mientras toma una copa de vino moscatel dulzón y come unos bizcochos caseros hechos por Paca. Siempre bebió con moderación. Y dejó el cigarro a los 33 años.

Joan come de todo: fruta, verduras, carne, pescado, harinas, etc. Pero todo bien cosido y sobre todo bien limpio. También era amante de caminar, de montar bicicleta (nunca aprendió a manejar), bailar, nadar y reír; que es lo mas importante hasta el día de hoy. Este señor agradece la creación de la electricidad, ya que aparecieron nuevas formas de entretenerse como quitarles la luz a los vecinos. Sobre todo, la música es un factor de vida muy importante para el, casi vital; lo ayuda a recordar y ha pasarse horas en la cama pensando en su felicidad y en la de los demás. Busca sobre todas las cosas, la forma de hacer de él, una fuente de felicidad para lo demás y piensa que es eso lo que lo ha mantenido hasta el día de hoy vivo. El mismo se sorprende.

Sigamos ejercitando la mente


Estudios recientes afirman que la lectura sí aumenta la inteligencia y, por si fuera poco, previene el deterioro mental en la vejez.

También si te quieres prevenir del Alzheimer debes ejercitar tu mente. Está comprobado científicamente que los cálculos aritméticos simples y la lectura en voz alta, alivian y retardan los síntomas de la demencia o deterioro progresivo de las funciones cognitivas.El investigador japonés Ryuta Kawashima, de la Universidad de Tohoku, les hizo ejercicios de escritura y lectura en voz alta y de cálculo matemático sencillo simple a pacientes de Alzheimer con buenos resultados. "Él pudo comprobar que estos ejercicios estimulan la corteza prefrontal y las áreas cognitivas, porque aquellos que no participaron en el experimento sufrieron un deterioro más acelerado en los seis meses siguientes.

Al Bailar..


El bailar es una acción renovadora y transformadora, puede, por ejemplo, infundir nueva vida en un alma agotada; hacer renacer los espíritus; dar rienda suelta a la creatividad que se tenía escondida; unir a las personas de distintas generaciones, inspirar nuevos romances y reavivar los viejos; traer recuerdos olvidados y transformar la tristeza en alegría, todo, mientras se baila.
En un aspecto más físico, bailar puede ser una sensacional manera de ejercitar la mente y el cuerpo. Estudios científicos han comprobado que hacer actividades físicas con regularidad puede en general contribuir a mantener el cuerpo, y la mente, en buen estado de salud a medida que envejecemos. El ejercicio aumenta la concentración en el cerebro de las substancias químicas que fomentan el crecimiento de las células nerviosas. Cuando practicamos un baile que nos exige recordar pasos y secuencias, estimulamos el poder mental ya que mejoramos nuestra memoria.

Entre las tantas ventajas que presenta el baile, resaltamos las mas importantes, ya que le servirán de gran ayuda en esta nueva etapa, tales son, fortalecer los huesos y los músculos, tonificar todo el cuerpo, mejorar nuestra postura y equilibrio, y prevenir enfermedades como la diabetes, alta presión arterial, enfermedad del corazón, osteoporosis y depresión

Así que si siempre te gusto bailar, peor últimamente se te pasó por la cabeza la idea “ya estoy viejo para esas cosas” olvídate de ello, porque estas en la mejor etapa para hacerlo.

Hormonas de la Felicidad



Cada vez que una persona ríe, se estimulan unas hormonas llamadas endorfinas, conocidas también como las "hormonas de la felicidad". Son en realidad, neurotransmisores que son producidos por la glándula pituitaria y son los responsables de las sensaciones satisfactorias, ya que combaten el malestar y disminuyen las sensaciones dolorosas, son capaces de inhibir las fibras nerviosas que transmiten el dolor, además de actuar a nivel cerebral produciendo experiencias subjetivas, que son sensaciones intensas, como son la disminución de la ansiedad, la sensación de bienestar, analgesia y sedación.
Aquí les recomiendo algunas formas para estimular las endorfinas y lograr sentirse mejor:
Hacer ejercicio. Jugar a fútbol, hacer gimnasia o andar en bicicleta elevan el nivel de estas hormonas. En realidad cualquier ejercicio, hasta salir a dar una simple caminata, eleva las endorfinas.
Amor. Estar enamorado produce una descarga de estrés y estimula la descarga de estas hormonas; además contribuyen a eliminar estrés y depresión.
Tomar café. Dos horas después de ingerir una taza de cafeína, el nivel de endorfinas sube.
Ya tienes la receta, los ingredientes y ahora ¡A cocinar felicidad!

domingo, 20 de abril de 2008

¿Tarde para amar?...Jamás!

Cuando se arruga la piel y el cansancio de navegar por los años se refleja en los párpados, cuando la curva de la vida comienza a declinarse y miramos hacia atrás y vemos un largo camino recorrido, estamos cerca.
Cuando notas que tu pelo está gris, que de repente la música está muy alta y que en tus manos el tiempo ha comenzado a dejar indiscutibles huellas de su paso, hemos llegado.
Llegar a la tercera edad puede significar el fin de algunas cosas pero también la renovación o el comienzo de muchas otras….
Muchas veces la palabra amor se asocia a juventud…. Y acaso ¿no se ama también en la tercera edad? ¿No es posible enamorarse como un adolescente a los sesenta o sentir cosquilleos en el estómago ante la presencia de la persona amada?

Vida en el agua




La natación es un deporte que la mayoría de las personas pueden practicar, sin importar su edad. Increíble resistencia cardiopulmonar, control de la presión y del sobrepeso y desarrollo de la mayor parte de los grupos musculares son algunos de sus beneficios, que se optimizan si se piensa en el bajo impacto que provoca en el cuerpo.

Muchos motivos hacen de la natación, en todos sus estilos y campos de práctica (natatorios o aguas abiertas) uno de los mejores ejercicios aeróbicos. Esto se debe a que es uno de los deportes más completos, teniendo en cuenta la cantidad de grupos musculares que entran en acción durante su práctica. Al nadar con estilo se ponen en funcionamiento, a la vez, más de dos tercios de todos los músculos de nuestro cuerpo.

Como decíamos, tiene un bajo impacto sobre las distintas partes de nuestro cuerpo. Esto se debe a que, al estar el cuerpo sostenido o sustentado por el agua, se reduce al máximo la tensión de los huesos y las articulaciones. Esto la hace preferible a casi todos los demás deportes competitivos. La carrera, parte esencial de muchos deportes, provoca un fuerte impacto sobre las articulaciones, en especial las rodillas y tobillos. Comparándola con ella, la natación no sólo no tiene esa indeseable consecuencia sino que, por el contrario, fortifica los tejidos articulares previniendo problemas. Por eso, nadar mejora la postura corporal y desarrolla la flexibilidad más que la mayoría de los deportes.